Lo de hoy son dos errores gramaticales por el precio de uno, y está en la portada de «El mundo» ahorita mismo:


«Ferrari critica a el sistema KERS». Massa se baja del coche y a mí me dan ganas de apearme de esto de leer los periódicos por Internet, cosa que haría si supiera que los impresos son mejores, pero es que tampoco lo son…

Primera falta GORDA: a el… Eso en español es una contracción como Dios, y la RAE, mandan. Sólo hay dos en español y las dos surgen del uso del artículo masculino singular (no confundir con él, por favor) y un par de preposiciones: a (a el = al) y de (de el = del).

Los ejemplos son de todo tipo y de cualquier registro: «Viene del colegio», «¿Viste al profesor de Lengua?», etc., etc.

La segunda falta es más insidiosa y la veo cada vez con mayor frecuencia: confundir una cosa con una persona. «Criticar» no rige preposiciones: criticas un libro, una película. En ese caso, cuando hay una persona, utilizas la preposición a personal (su nombre la delata): «Criticó a su mejor amiga».

El sistema KERS es una cosa (un sistema de aprovechamiento de la energía calorífica de las frenadas en F1), por lo que no hay necesidad de esa a

¡Qué desastre!

P.

Lo de hoy es un mero festival ortográfico… ¿A estos chicos nadie les ha enseñado a pasar el corrector ortográfico? ¡Suspendidos todos por ser tan zotes!





Si estos son los periodistas del futuro, que Dios nos coja «confesaos».

P.

Primero, lo que es de ley: ¡Feliz AÑO NUEVO (= 2009, por si los despistes)!

Y vamos a seguir con nuestro «rosario» de celebraciones. Entre las meteduras de pata que me encantan, está esta:


Es una pequeña cagada semántica. El periodista se ha dejado influir por el lenguaje joven, de la calle, donde estar perjudicado significa ir borracho, :) no está mal. Yo habría puesto que iba colgado. :P

Digo de la calle porque, como podéis ver en el diccionario, no hay mención de drogas por ningún lado.


Ese patinazo tan suave, junto con lo abstracto de la noticia (imagina los rollitos en un pueblo de la droga), me pone una sonrisa grande en la cara.

Y ese problemilla se me iba por los misterios gozosos, porque ahora llegan los dolorosos.


Le tengo respeto a las ballenas, quizá porque no creo que seamos el ombligo del mundo. Pero de ahí a utilizar el verbo asesinar, va un trecho. Y aquí está la prueba:



¿Para cuando un respeto a los seres humanos?

P.

Según el diccionario, el confeti es:

Pedacitos de papel de varios colores, recortados en varias formas, que se arrojan las personas unas a otras en los días de carnaval y, en general, en cualquier otra celebración festiva.

Andamos de celebraciones y he decidido limpiar mi carpeta de capturas de «cagadas periodísticas». Y este es el regalo que se va a ir dando en dosis diarias, porque tengo muchas fotos y una gran necesidad de limpiar mi carpeta y haceros reír un rato… Así que empezaremos con una cagada matemática:


Mi pregunta es sencilla: ¿cómo puede descender algo por debajo del 100%? En ese momento se llega a cero, ¿no?


Hablando del aumento del número de abortos, que alguien me corrija, por favor, si la fertilidad no es una condición sine qua non para tener un aborto… Vamos, la progresión natural es: estás en edad fértil, tienes relaciones sexuales sin protección o con fallo de la protección, te quedas embarazada. Es eso, ¿no?

Y la última cagada por hoy. Una sencillita, venga…


Berna era un pueblecito y Venezuela es una ciudad… Lo vamos arreglando por segundos…

:) ¡Feliz salida de año!

P.


Creo firmemente que la salud es imprescindible para pegarse por todo lo que merece la pena: amor, justicia, trabajo… Pues eso, mucha salud para todos. El resto ya nos pegaremos por ello :)

P.

Para dejar este blog en paz de mis problemas físicos, he inaugurado esta semana «B12 per tutti!», en el que me despacho a gustito… :)

Mucho mejor, por cierto.

Sigo aquí, dando guerra. No escribo (nada) porque mis manos se desperezan al tacto otra vez y se me hace raro teclear. Mi caligrafía empieza a mejorar. :)

Últimas noticias:

- Llevo tres meses y medio de tratamiento. (La neuróloga dijo que seis.)
- Voy recuperando fuerza en las piernas y ando mejor.
- Me sigo pinchando B12 todos los viernes.
- Estoy aburrida como una mona.
- No leo mucho. (Ayer terminé el segundo tomo de Flash Gordon.)
- Hace un frío que pela.
- Duermo y descanso mucho.
- He leído que los niveles bajos de B12 tienen que ver con el
abatimiento y la depresión.
- :) ¿Os he dicho que me aburro?

Os dejo esto, que recogí hace tiempo. Este es el maravilloso corrector de Word que Mocosoft hizo a medias con la RAE (R.I.P.!):


Esperadme un poco más. Espero estar de vuelta con el nuevo año.

P.

Jerónimo Fernández «Jero», un amigo bonaerense que lee este blog, encontró esta perla en la portada de «El País» digital que duró menos que un suspiro.


:) Esto del turismo sexual escapa a las crisis económicas…

P.


Este no es otro que el brazo tatuado de Angelina Jolie. La actriz se tatúa los particulares del lugar donde han nacido sus hijos. De hecho casi parecen las coordenadas de un mapa del tesoro (que para ella lo será). Lo triste viene cuando describen el significado de su tatuaje:


Son «la latitud y altitud» según el periodista… Sólo hay que mirar los tatuajes para ver latitud (Norte o Sur del Ecuador) y longitud (Este u Oeste a partir del meridiano de Greenwich). Hay que ser muy, muy ceporro para confundir la longitud con la altitud (metros sobre el nivel del mar, que geográficamente carece de significado).

P.


He llegado a un punto muerto. Lo único que puedo hacer ahora es desear que el tiempo pase con la mayor rapidez posible. Mientras, voy haciendo mis deberes:

1. Sigo yendo a que me pinchen mi B12 semanal (he recuperado el equilibrio)… :)

2. Sigo haciéndome todas las pruebas habidas y por haber (hoy [sábado, sí] toca resonancia de la rodilla izquierda; el lunes un electromiograma [agujas y electricidad, tiene pinta de tortura medieva])… ¡Ay!

3. He empezado con fisioterapia en mi casa dos veces a la semana. Gracias a ella ya le he dicho adiós a la silla de ruedas en mi casa…

4. El día 29 espero poder salir a cenar con mi marido y unos amigos. Hace muchos meses que no salgo a divertirme.

Por lo menos, me divierto televisivamente. Le he regalado a mi marido un estuche con las seis temporadas de «Los Soprano». Veo la serie en inglés (voy más adelantada que él) y luego la vemos en español. Buena serie donde las haya… ¡Me encanta!


P.

Ha muerto uno de mis ídolos de la música, Richard Wright.

Tal cual, con ese nombre, es posible que no os suene mucho. Pero si os digo que tras su marcha Pink Floyd jamás volvió a sonar igual, sabréis que hablo de una de las cabezas pensantes del grupo, cuya última contribución fue «The Wall».

Hablar de Pink Floyd es remontarme a mis 15 años (1977), cuando me compré su primer disco (que me costó la asombrosa cantidad de 300 pesetas, aproximadamente 1,80 euros). Sigue siendo mi gran favorito aquel disco, a pesar de no ser de los «grandes». Me refiero a «Animals». Y aún me sé sus letras de memoria.

Recuerdo también «Live at Pompeii», que vi en la televisión mi primer año de universidad.

Con Pink Floyd aprendí inglés. No aprendí el inglés normal, sino el inglés que no me enseñaba nadie, que aprendía yo sola: torniquete, hojilla de afeitar, poli…

Y gracias a Pink Floyd, acabé riéndome con mi madre muchas veces, como aquella vez que entró en mi habitación buscando un helicóptero que parecía gravitar sobre la casa y era sólo «The Wall», a todo trapo.

Conseguí ver a Pink Floyd en concierto a finales de los 80, en Pontiac, pero Wright y Waters ya se habían marchado y no sonaba igual…

Pink Floyd sigue siendo mi música de cabecera, la que puedo escuchar siempre. Ese «Wish You Were Here»…


P.

Hasta que no haya cambiado unas cuantas cosas en la otra plantilla, seguiremos con esta…

P.


A primer golpe de vista, esta fotografía y su dramático titular nos inducen a pensar que el chico se aferra a la farola (o lo que sea) en un intento denodado por salvar la vida.

Lo bueno viene después, cuando se ha tenido un padre farolero y fantasma que te ha enseñado a reconocer una «bandera» allá donde la veas. Ni más ni menos: el chico está haciendo la bandera.

¿Que cómo lo sé? :) Muy sencillo:

1. El agua de los pies está mansa, no la arrastra el aire en la dirección del cuerpo. De hecho, va en otra dirección, fíjate, en perpendicular a la línea que traza el cuerpo del «abanderado». :)
2. El brazo superior, y en especial ese dedo índice que apunta hacia abajo…
3. Ese brazo inferior, doblado, para sustentar el cuerpo…

Ando buscando una entrada en Internet que corrobore mi historia, aunque veo que la única que puede es mi hermana… :) ¿Te acuerdas de aquella vez que hizo la bandera chuleando y casi se partió el meñique al soltarse? :D

P.

Tengo todavía que arreglar unas cosillas (las imágenes, que no se centran), pero aquí tenéis el nuevo tema que he elegido por imagen y por legibilidad. Espero volver a escribir con asiduidad la semana que viene, así que sed pacientes.

Que tengáis un bonito fin de semana.

P.


Anunciado como el libro de moda, estas 700 páginas llegan arropadas por dos títulos adicionales y la muerte de su autor al terminar la trilogía.

Stieg Larsson murió de un ataque al corazón a poco de acabar su trilogía «Millennium». Este periodista sueco de 50 años no podrá devaluar jamás lo que ha escrito, que no ha sido poco. Nunca podrá hacer segundas partes (que jamás fueron buenas) para ganar dinero o comprarse una proverbial casita de playa… (Aunque leo con pena que tenía pensadas cuatro novelas adicionales…)

Parto de la base de que este es sólo el primer volumen, que lo empecé con desgana, :) que lo compré por la cubierta (un día os hablaré de algunos de mis mejores hallazgos basados en la estética pura y dura) y que me costó mucho trabajo cerrar cuando lo terminé, sabiendo como sé que sus páginas están contadas.

En las 10 o 12 primeras páginas nos describe toda la base sobre la que desarrolla el libro, dos historias que se fusionan y que dan cimiento a esos hombres que no amaban a las mujeres, título del que no eres plenamente consciente, aunque siempre lo tienes ahí, acechándote.

Por cierto, pasa algo muy curioso con el título:

Del sueco «Män Som Hatar Kvinnor» (Los hombres que odian a las mujeres) pasamos a los hombres que no amaban del español, a «The Girl with the Dragon Tattoo» (La chica del tatuaje del dragón) del inglés.

:) Claro, que el segundo título de la trilogía es mucho más prometedor en español, «La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina», en vez de los blandos títulos en sueco e inglés: «Flickan som lekte med elden» y «The Girl Who Played With Fire» (los dos significan «La chica que jugaba con fuego»). Del tercero ya os hablaré, porque tiene tela.

Es novela negra y trabajo de investigación. Es insidiosa, se te va metiendo debajo de las uñas poco a poco, es triste, hay un puro abandono de todo lo que nos resulta más querido. A veces parece que es un juego de «piensa mal y acertarás», aunque en este caso casi siempre te quedas corto. A pesar de lo que acabo de escribir, hay algo natural en la historia. Lo expone como quien escribe una descripción de un hospital. Hay asepsia y limpieza, pero jamás hay desapego. Quizá sea por el frío y la nieve, que ayudan a compartamentalizar el horror. No tengo ni idea.

Y no voy a contar nada más sobre la novela, porque no quiero reduciros el placer de descubrirla.

P.

Viendo que algo andaba mal (su dirección), nuestra amiga volvió a escribirme. Hoy. Varias veces.

Tome nota de que mi dirección correcta es adriana_lesova@hotmail.com

:) Cuidadito todo el mundo.

P.

P.D.: otra dirección de esta chica: adriana_lesova@macroconsulting.com


En serio, ¿nadie les ha dicho que Berna es la capital de la Confederación Helvética y Patrimonio de la humanidad?

Por otro lado, quizá sólo sea menosprecio hacia el gourmet que se vino a comer a El Bulli de Ferrán Adriá y desapareció sin más… Bueno, sin pagar la cuenta. Y ni una mísera denuncia, oyes.

P.

P.D.: tengo un dislate, tan mayúsculo, que aún lo tengo que digerir. Pero que sepáis que ahí está.

Recibo esta mañana un mensaje que dice lo siguiente:

Me pongo en contacto con su empresa porque llevo casi cinco años trabajando como autónoma y me gustaría ofrecer mis servicios a otras agencias de traducción.

Traduzco del francés al inglés y también ofrezco servicios de edición y corrección.

¿Pide que sus traductores completen un formulario? ¿Pide pruebas o muestras de traducción? ¿Qué baremo de tarifas suele barajar?

Algunos colegas míos también quieren ofrecerle sus servicios. ¿Qué otros idiomas necesita?

Dígame si quiere que le envíe mi currículo.

Gracias por su interés.

Un cordial saludo,

Adriana Lesova
Traductora FR-EN
Montreal, Quebec, Canadá
E-mail adriana_lesova@videotron.ca

Estoy acostumbrada a recibir este tipo de mensajes, pidiendo trabajo (no sé en qué mierda de directorio de agencias me han metido), así que le he contestado lo siguiente:

Por favor, visite mi sitio web, justo donde dice: «Traduzco exclusivamente al español, mi lengua materna». Eso quiere decir que no subcontrato.

Mucha suerte,

P.
———————–
Pilar T. Bayle
Traductora EN-ES Translator

Mi sorpresa ha sido recibir el siguiente mensaje acto seguido de mi servidor:

This is the mail system at host hl20.dinaserver.com.

I’m sorry to have to inform you that your message could not be delivered to one or more recipients. It’s attached below.

For further assistance, please send mail to postmaster.

If you do so, please include this problem report. You can delete your own text from the attached returned message.

The mail system

: host mx.videotron.ca[24.201.245.37] said: 550 5.1.1 unknown or illegal alias: adriana_lesova@videotron.ca (in reply to RCPT TO command)

Claro, ya me he rascado la cabeza y me he ido a Google. La tal «adriana» manda virus, así que cuidadito.

P.




Y con esa cara, ¿qué se puede esperar?

P.

Soy mujer y me molesta profundamente el uso y abuso de nuestro idioma para caracterizar un objeto o tema de manera genérica, cuando el objeto o el tema no son de fácil catalogación.

Ayer escucho en la tele, varias veces, violencia machista en referencia a la muerte de una mujer a manos de su pareja.

En la España de las grandes libertades, donde se permite el matrimonio homosexual, me resulta insultante el uso tan excluyente de la violencia que se da en el marco de una pareja. Tal y como lo dicen, con ese machismo que suena a escupitajo, parece como si el hombre fuera el único capaz de ejercer fuerza bruta, cuando en realidad el término violencia doméstica caracteriza muchísimo mejor el ámbito donde se da este tipo de violencia, y no excluye ninguna de las posibles combinaciones: hombre sobre hombre, mujer sobre mujer, hombre sobre mujer y mujer sobre hombre. Esas son todas las combinaciones posibles según nuestras leyes.

Si se sigue hablando de violencia machista, tendremos que incluir en el grupo a la gran mayoría de los asesinos más asexuados de todos: los asesinos en serie, más que nada porque suelen dedicarse a las mujeres y suelen ser hombres…

En todo esto, en realidad, tengo una teoría, como siempre. Estamos pasando de un movimiento de péndulo del extremo X al extremo Y. De una actitud desdeñosa hacia las mujeres, hemos pasado al extremo opuesto. De ahí que surjan cosas como «miembra», que me parece ridículo de todo punto. Estamos pasando de una época centrada en los hombres a una época centrada en las mujeres. Y los excesos jamás son buenos. De ahí que ser feminista, actualmente, no pase por lograr la total equiparación laboral/social de hombres y mujeres, que sería el verdadero feminismo.

No obstante, como somos mejores que nadie (donde dije mejores, quise decir «mejoras»), sale esto en un periódico:


¿No os he dicho nunca que tengo muchas ganas de ver a un hombre embarazado? ¡Ah! ¿Que no pueden? Pues va a ser que con la ley del aborto se refieren a la salud sexual y reproductiva exclusivamente de las mujeres…

Y por última vez: las personas no tenemos género; tenemos sexo.

P.


Sin palabras, pero lívida de la ira.

Lo del spam es insoportable. Si a ese agravio de inmiscuirse por la puerta, le añadimos el agravio lingüístico, la cosa tiene bemoles:


No intentes entenderlo si no sabes inglés: Don’t Miss This Offer. Hasta las mayúsculas remedan la caligrafía estadounidense. El guión también se las trae…

Con lo bonito que habría quedado:

No se pierda esta oferta: últimos días

Multinacional a la que no le pienso comprar nada si puedo evitarlo.

P.

En estos días me da mucho de sí el tiempo. Las horas parecen confabularse para retrasar sus manecillas y todo adquiere consistencia de acuario. Quizá me sé impaciente porque me quitan la escayola el 24 de julio (dos semanas antes de lo previsto).

Van pasando cosas estos días, como la llegada del iPhone a España que, no obstante, pasa a denominarse el iBrick (iLadrillo) porque no funcionan los servidores de iTunes para activarlo. :)


También veo un documental muy interesante, muy triste. Se llama «El puente» y recoge una grabación diaria del Golden Gate, lugar favorecido por los suicidas, a los que se ve tirarse desde el puente.


Constato lo de siempre: el tremendo dolor de los que quedan vivos. También, excepto en uno de los suicidios, me parece atisbar arrepentimiento por la acción adoptada. Es tristísimo.

Sólo un apunte: empiezo a notar mejoría en mi pierna mala, la de la carencia de B12…

P.


Por si no era poco mi carencia de B12 que me tenía enclaustrada en casa, el viernes me subí el listón de las dificultades… varios metros: me he roto el tobillo izquierdo, el de la pierna buena y sana, que ahora está peor que la pierna mala.

Sigo teniendo inyecciones, aunque esta vez no son de B12, sino de heparina, a diario y en la tripa. La B12 me la tomo en pastillas sublinguales, creyendo en el milagro de que estaré genial de la pierna mala (la mala de la B12) para cuando me quiten la escayola de la pierna peor (la de la escayola).

Dentro de este virtuosismo del más difícil todavía, mi rotura la conseguí yo solita en mi casa, sin coger carrerilla, ni dar un salto ni caerme desde cierta altura. Estaba de pie, fui a abrir la puerta, se me soltó la mano de la puerta, perdí el equilibrio hacia atrás y aterricé sobre mi pierna izquierda, que se había plegado como un acordeón. Y eso son DOS roturas en el maleolo.

Lo bueno es que las fracturas no tuvieron desplazamiento y ni siquiera hubo que reducir, se limitaron a enyesar.

Seis semanas más de inmovilidad (duermo un mogollón hasta que me harte de dormir, claro). Descanso, vuelvo a ver «El ala oeste» (voy terminando la 5ª temporada) y he vuelto a leer. No hay mal que por bien no venga…

P.